EL VENENO DEL AMIANTO 31/05/2018

El amianto es un mineral indestructible y que se encuentra en la naturaleza. Su uso es conocido desde el antiguo Egipto y época romana, donde los esclavos que manipulaban dicho material enfermaban y fallecían de manera significativa. Tanto es así, que se conocía como “la enfermedad de los esclavos “.

Durante la Revolución Industrial, su aplicación se extendió a todos los sectores productivos; la construcción, sector naval, ferroviario y a diversos subsectores industriales y de consumo cotidiano. Su bajo coste y grades prestaciones, entre ellas, su gran resistencia al calor, le convertía en una materia prima de gran rentabilidad.

Los grandes grupos empresariales (Uralita) y financieros (Banca March), operan con este producto tóxico, en su fabricación, manipulación y distribución, a lo largo de toda la geografía del Estado y su correspondiente exportación. La colaboración política es fundamental para frenar una posible legislación restrictiva o prohibitiva del amianto, anteponiendo los intereses económicos a la salud pública y de los trabajadores.

En plena dictadura franquista (1965-1975) y en la etapa post-franquista (1975-1995), este producto toxico se utilizó masivamente.

En Alemania fue prohibido en 1936. En España fue prohibido en 2002.

Las complicidades políticos-financieras, fueron determinantes para retrasar la regulación y posterior prohibición del amianto. Hoy podemos decir que han sido los culpables de tantas muertes y afectados. Ya se sabía que el amianto mataba.

En materia legislativa, el periodo entre 1982 al 1993, se consideran normas muy “suaves“, salvo la prohibición del amianto azul (crocolite) y el marrón (amosita). Los más letales.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) de 1995, marca una nueva etapa. Esta Ley pretende regular más y mejor, las condiciones generales de la población trabajadora, fue un marco legal y rupturista respecto a etapas anteriores. Esta ley da lugar a:

1997. Los Servicios de Prevención.

2000. El amianto forma parte como producto cancerígeno.

2001-2002. Se prohíbe el amianto blanco (crisolito), el más utilizado.

Se continúan desarrollando normas que regulan la exposición, eliminación, protocolos específicos en la vigilancia de la salud y se incorpora al grupo de enfermedades profesionales.

Las distintas directivas Europeas, obliga a los Estados a la armonización y refuerzo de las legislaciones existentes y extender al ámbito Europeo este problema laboral y de salud pública.

Hoy tenemos en nuestras localidades, pueblos y ciudades un amplio catálogo arquitectónico de fibrocemento (URALITA), como son cubiertas, canales, depósitos etc. Zonas industriales con naves y dependencias contaminadas. Edificios públicos y escuelas en las mismas condiciones de riesgo toxico.

Recientemente hemos vistos, por los medios de comunicación, los cuales se han distinguidos históricamente por el silencio de este problema, como se está destruyendo unos edificios de TVE, por estar totalmente contaminados. Existe un serio problema de salud pública y medioambiental en nuestro entorno.

Las enfermedades más conocidas y comunes derivadas del amianto son la asbestosis pulmonar, que puede degenerar en cáncer. El mesotelioma pleural o peritoneal. El cáncer de laringe.

Además, existen patologías con elevadas sospechas de ser provocadas por la inhalación de partículas de asbestos. En este sentido hay estudios en fase experimental que así lo evidencia, pero deben ser los estudios clínicos los que lo acrediten. Como ha ocurrido recientemente con el cáncer de laringe asociado a la inhalación de asbesto.

Debemos manifestar, con bastantes elementos de juicio, que en el Metro de Barcelona se trató y atajó el tema del amianto con bastante celeridad.

1986. Comienzan los trabajos de identificación de productos con amianto en el marco del Comité de Salud e Higiene, como órgano competente.

1987. Se crea un censo de productos con amianto, en vehículos, piezas de recambios e instalaciones y se procede a:

– Anulación de productos y retirada como residuos tóxicos.

– Planificación de productos alternativos al amianto.

– Plan urgente de retirada y prioridades.

– Se crea el departamento de residuos.

1990. Se genera un censo de trabajadores potencialmente expuestos.

Se inicia un plan general de evaluación ambiental (polvo y fibras).

Se inicia un plan de retirada de elementos de los trenes como son, zapatas de freno, apaga chispas, resistencias y distintos instrumentos eléctricos. Este plan paulatino se realizó con criterios de priorizar en función del mantenimiento y la manipulación de los elementos. Este plan culmina entre el 2001 y 2003.

En la actualidad se encuentra en fase de eliminación programada, los elementos arquitectónicos, como son cubiertas, tuberías y otros elementos de fibrocemento y que se encuentra en instalaciones antiguas.

Esta situación no nos puede llevar a la autocomplacencia, todo lo contrario, debemos instar a la empresa a la evaluación de los riesgos latentes que puedan existir. En este sentido podemos pensar que puedan existir depósitos de partículas en túnel, grava y aledaños. Para lo cual se deberá tomar mediciones, cuando se estén realizando actividades con la bateadora, perfiladora, cambio de traviesas etc.

Debemos detenernos en la sustitución de los suelos de los trenes serie 1000 y 1100, pues esas baldosas contenían amianto.

Entre el año 1993 y 2000, el trabajador y compañero Juan Pareja, de la empresa auxiliar Tradinsa, a la que Metro le adjudicó la sustitución del pavimento de la menos 250 vagones, se contaminó en la sustitución de aquel pavimento.

En 1996 y 97, comenzaron los primeros síntomas de asfixia e insuficiencia respiratoria. En 2010, por medio de un TAC le confirmaron la asbestosis pulmonar. Según sus propias manifestaciones, no fue informado de la naturaleza del trabajo, al igual que los empleados de ETT que trabajaron con él.

Dicho trabajo lo realizó:

Sin formación. Sin información. Sin evaluación.

¿Responsabilidades?

El caso de este compañero, es un caso detectado y documentado. Es muy probable que existan otros casos, pues las circunstancias y condiciones con las que se ha trabajado, con este material y sin conocimiento y protección, hacen pensar en esta posible hipótesis.

Las dificultades de detección de esta enfermedad, estriba en que el tiempo de latencia se sitúa a medio y largo plazo. Es decir, el diagnostico de la enfermedad puede aparecer en 10, 15, 20, o más años y coincidir en que el trabajador ya no esté en la empresa.

Debido a estas circunstancias, es MUY IMPORTANTE que el trabajador sometido al protocolo de asbestosis, continúe con el mismo en la Sanidad Pública. Las empresas tienen obligación legal de comunicar la baja de la empresa, para la continuidad del protocolo fuera del ámbito de la empresa.

Recientemente hemos conocido que varios trabajadores del Metro de Madrid han enfermado de asbestosis pulmonar y que hace unos días ha fallecido un trabajador que ya tenía reconocida la enfermedad profesional.

El escándalo ha sido mayúsculo cuando se ha destapado que casi 100 vagones contienen distintos elementos con amianto y que se ha estado manipulando en las revisiones hasta hace pocos días.

Han incumplido la Ley de PROHIBICIÓN durante 17 años. El pasado 5 de Marzo la Fiscalía de Madrid, tomó cartas en el asunto y la policía visita Talleres y Almacenes.

La obligación de la empresa, por imperativo legal, es velar por la Seguridad y Salud de sus trabajadores, por tanto los acontecimientos demuestran que ha existido NEGLIGENCIA y DELITO contra la Salud de los Trabajadores.

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